¿Qué decir de lo expresado por los dirigidos por Alejandro Sabella hace instantes nomas? Jugadores que dejaron todo, que funcionaron como un equipo, que protegieron al compañero y que se aliaron en pos del objetivo. Es cierto, el juego sigue faltando, y ahora llegarán los encuentros donde realmente pesa la importancia como conjunto y la magia de las individualidades. Sin embargo, creo que la parte psicológica y mental del plantel argentino tiene una sola meta y no permite imaginar otra ruta que no sea ganar en San Pablo el próximo miércoles y viajar a Río de Janeiro para el match decisivo el próximo domingo.
Y eso está bien. Porque la confianza crece partido a partido. Porque la defensa se solidifica con cada paso realizado y porque los delanteros poco a poco encuentran la jerarquía que los depositó entre los veintitrés seleccionados para representar a un país.
Yendo más allá del análisis y de decir que creo fundamental que Fernando Gago esté presente en el medio campo para funcionar como eje de creación en las jugadas albicelestes, hay que estar orgullosos de haber nacido en estas tierras. Escritores, pintores, músicos, médicos, abogados, periodistas, profesionales de la práctica deportiva e infinidades de profesionales argentinos son envidiadas por países líderes a nivel económico en el planeta.

Foto: La Bombonera
El deporte no deja que los poderosos nos traten como un territorio tercermundista. La ciencia y la cultura tampoco. Por eso, el fútbol logra en días como hoy que naciones de excelencia se rindan ante los pies de Argentina, intenten seguir nuestro camino hacia la gloria, y quieran, de alguna u otra manera, destruir lo que tantos años nos costó edificar, paso a paso. Estoy convencido de que una alegría a este pueblo se interpondrá en sus deseos de vernos fracasar.
Porque Argentina es eso. Se resume en lo que fue hoy el partido ante Bélgica. Es alegría y emoción cuando las circunstancias de dan de igual a igual y hasta cuando nos encontramos en ventaja. Y después es sufrimiento por mantener lo que tanto costó conseguir. Argentina es Messi y es Mascherano. Es la firme demostración de que podemos ser los más grandes del mundo por nuestro talento, o no serlos, pero garantizar que nos dejaremos todo en cada decisión que tomemos para lograrlo.
Por eso, un día como hoy, 5 de julio, y a pesar de estar en contra de cuestiones tácticas acerca del funcionamiento del nuestros futbolistas en Brasil, celebro por estar en una semifinal mundialista tras veinticuatro años. Tenemos el talento y el sacrificio para demostrar ser los mejores. No desaprovechemos esa faceta. Hoy, brindo por Argentina y sus representantes. Brindo por cada habitante de esta tierra. Hoy, más que nunca, orgulloso de ser argentino.
Gracias vieja. Gracias viejo. Toda la vida estaré agradecido de haber nacido en estos pagos! VAMOS ARGENTINA CARAJO!
Juan Pedro Tomás Kucharski, periodista deportivo de ¿Quién Dice?
Foto: Taringa
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