Más allá del Mundial en Brasil, el deporte vive por estos días un hecho épico que transcurre año a año en el Reino Unido. Muchos se preguntarán qué será, ya que la atención está focalizada en el 1-0 sobre la hora de Argentina ante Suiza, con el tremendo gol de Ángel Di Maria. Sin embargo, la respuesta no es tan complicada. Sin más rodeos, la incógnita pertenece a Wimbledon, quizás, el torneo más importante dentro del tenis en su extensa historia.
Y allí, en la ciudad inglesa, las sorpresas se dan tanto como en tierras brasileras. ¿Por Qué? El motivo es simple, pero no tan cotidiano. Hace instantes nomás finalizaron las semifinales femeninas, donde Petra Kvitova y Eugenie Bouchard se instalaron en el match decisivo que otorgará a la reina del césped del césped el próximo sábado. Muchos habrán quedado perplejos ante los nombres, y no es para menos. Las principales artistas, como pueden ser Serena Williams o María Sharapova, fueron superadas en rondas impensadas y por eso el tenis femenino nos da estas sorpresas torneo tras torneo, sobre todo en esta superficie donde se disputan apenas cinco torneos al año, entre ellos, el Grand Slam por excelencia.
Foto: Daily Mail
Pero no sólo las noticias sorprendentes llegan desde el lado de las mujeres. Es que los hombres, salvo ciertas excepciones, sufren con el cambio radical de suelo y afrontarlo no es un reto para nada sencillo. Y los tapados aparecen. Tal es el caso del australiano Nick Kyrgios, quien en la Segunda Ronda remontó un score de dos sets en contra ante el francés Richard Gasquet y lo batió en el quinto con un 10-8 infartante. Sin conformarse con lo logrado, quien hasta hace poco más de diez días era un completo desconocido, en los Octavos de Final despachó al número uno del mundo, el español Rafael Nadal, campeón en La Catedral del tenis en 2008 y 2010. Poco después de la hazaña, sólo pudo arrebatarle un set al tremendo sacador Milos Raonic y cayó en Cuartos de Final.
Pero uno de los que quiere volver a ser noticia, y quiere ser un Ave Fénix que resurja de las cenizas es el máximo ganador de torneos de Grand Slam. La referencia es para el suizo Roger Federer, dueño del césped londinense en siete ocasiones. Poco a poco, el ex número uno va encontrando el nivel que lo llevó a ser el dueño del deporte blanco por cuatro años en forma consecutiva y va sumando víctimas en búsqueda de la corona. Ayer fue el turno del último campeón del Abierto de Australia, su coterráneo Stanislas Wawrinka, a quien derrotó en cuatro ajustados sets.

Foto: Punto de Break
No obstante, la mayor sorpresa de todas es obra de un búlgaro, quien irrumpió dentro del mundo de la ATP (Asociación de Tenistas Profesionales) como el fiel reflejo de Federer, pero que con pasos agigantados en los últimos meses está logrando borrar los fantasmas de vivir bajo la comparación con un colega para ganarse un nombre propio en el circuito. Este muchacho es Grigor Dimitrov, quien limpió al campeón defensor Andy Murray en sets corridos y se considera como una de las atracciones máximas dentro del circo verde.
Mañana la actividad tiene programada la actividad para ver lujos, habilidades, coraje, entrega, garra, potencia. Muchos estilos diferentes en sólo dos partidos. Primero será el turno del campeón del año 2011, y finalista de la última edición, el serbio Novak Djokovic, quien intentará llegar a su tercera final en Wimbledon cuando enfrente a la joya búlgara. Posteriormente, será el turno de ver maestro suizo en acción ante la potencia y la juventud del canadiense Raonic.
Cuatro tenistas, una corona. De acá hasta el domingo, el espectáculo estará garantizado en el césped del All England.
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