En la historia, muchas de las facetas se establecen a partir de sucesos, de los cuáles la mayoría tienen siempre una parte negativa. Todo momento tendrá en su gestación una aprobación y una desaprobación, lo cuál llevará a que el que intente comprender ese acontecimiento se pregunte que hubiera pasado en caso contrario a lo ocurrido. Muchos dicen que la historia la escriben y luego la cuentan quienes salen airosos de los conflictos. Pero no siempre es así, y por eso hay otra cara de la moneda que hay que saber comprender.

Foto: Extroversia
La potencia, la solidez y la no resignación hacia su juego por parte de los alemanes en la final de ayer pudo más que los mano a mano anteriormente nombrados. ¿Argentina fue más que Alemania? Se podría decir que en cuanto a profundidad sí, pero en cuanto a estrategia de juego no. Sí es verdad que logró anular los circuitos alemanes a la perfección. Salvo por una jugada. Allí, el delantero teutón Andre Schürrle realizó el pique característico por la banda, los centrales Martín Demichelis y Ezequiel Garay se separaron, y por el medio de ambos, en soledad, entró Mario Götze, quien paró de pecho el centro de su compañero, y mientras bajaba el balón, la empalmó de zurda, sin darle tiempo al arquero Sergio Romero.
Corría el minuto ciento trece y Argentina se veía superada por un rival que no fue mejor, pero que nunca renunció a su esencia. Esa esencia que comenzó a forjar a partir de la base formada en el Mundial disputado en sus tierras, allá por el 2006, y que en competencias de este estilo, sólo cayó ante la poderosa España, maestra en el arte del despliegue y el juego asociado a la perfección.

Foto: Todo Noticias (TN)
Pero el pueblo argentino se enorgullece de estos jugadores que vistieron la celeste y blanca. Porque más allá de estar a favor o en contra de sistema del juego empleado, nota que estos veintitrés competidores demostraron que dejaron el alma en cada pelota, que resignaron hasta su última gota de sudor dentro del campo de juego y eso es más que valioso, sobre todo si se dudaba, como muchos hicieron, de la dignidad y capacidad de ellos como futbolistas. Ojalá que a partir de aquí se forje un camino continuo, y no un borrar y arrancar de cero, como se suele realizar en cada proceso. Es cierto que todo tiene un desenlace, pero esta vez, el recorrido empleado es el correcto y hay que empezar a levantar basamentos a partir de este grupo que se formó hace dos años y medio y que estuvo al borde de la gloria por el simple azar.

Foto: Fútbol Para Todos
El campeón es más que justo y merecido. Y si Argentina hubiera resultado victorioso, también hubiese existido la justicia, porque al fin y al cabo, las mejores selecciones de este Mundial disputaron la final, y eso es impagable en cualquier eventualidad deportiva.
Pasó un Mundial más y las esperanzas volverán a nacer a partir de hoy. En este periplo de cuatro años, alegrías, tristezas, emociones encontradas y discusiones sobre esquemas serán las estaciones que marcarán el recorrido hacia Rusia 2018. Y todo eso quedará en vano cuando el destino final, el de la ilusión de levantar nuevamente la Copa del Mundo, comience a divisarse con la pelota rodando en el frío césped ruso.
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