River y Boca siempre dan que hablar en los recesos del fútbol argentino. Y este verano, tal como pasara en el del 2013, el que salió más favorecido y se perfila mejor para el arranque del Torneo Final 2014 es el Millonario, que, el pasado sábado, venció al conjunto de la Ribera con goles de Teófilo Gutiérrez y Gabriel Mercado por 2 a 1 en Mendoza, y, de esta manera, se adueñó de la Copa Luis Nofal en el tercer Súper, tras los disputados en Mar del Plata y Córdoba, hace una y dos semanas, respectivamente.
El encuentro comenzó con todo. La primera fue de Boca, que en los pies de Juan Sánchez Miño tuvo el gol a los dos minutos del pitido inicial. Tras una gran jugada con Juan Manuel Martínez, quedó mano a mano con el arquero, pero su tiro fue desviado al córner.
Poco a poco el juego comenzó a trabarse en la mitad del campo, y fue allí cuando, tras una falta ejecutada por el mediocampista de River Leonardo Ponzio, nació el primero del conjunto dirigido técnicamente por Ramón Díaz. Tras el centro y la mala salida de Agustín Orión, se originó el cabezazo de Gabriel Mercado, libre de marca, que llegó a destino de gol. Era el 1 a 0, y las dudas en los Xeneizes eran muchas. Tras ese primer grito, River presionó al rival y llevó el peligro de gol nuevamente al arco de Orión. Fue cerca de los diez minutos de esa etapa cuando Fernando Cavenaghi estampó un tiro en el travesaño, tras una excelente jugada preparada desde el corner del sector izquierdo.
Pero la historia Millonaria quedó en esos dos intentos, porque luego de eso poco hicieron, y quien tomó las riendas del encuentro fue Boca. Con una gran labor de Martínez, haciendo estragos en la defensa de River, comenzó a presionar y logró, en el minuto veintiséis, el empate con un remate de afuera de Daniel Díaz. El Cata agarró la pelota luego del pique, le dio de lleno con el empeine y tras rebotar justo delante de Marcelo Barovero, arquero de la Banda, terminó bajo el techo de piolas para el 1 a 1. Enseguida, Emmanuel Giogliotti hizo una jugada por la izquierda, que terminó tapando Barovero, tras una gran intervención.

Foto: Minuto Uno
Claramente, el dominio había cambiado de propietario, y Boca iba cada vez más seguro por la ventaja, que estuvo al borde de llegar tras un córner del lado derecho. Con la comba dispuesta por Sánchez Miño, un rebote y una mala salida de Barovero hicieron que la pelota estuviera al borde de entrar, si no hubiese sido por la salvación milagrosa sobre la línea de Leonel Vangioni.
Tras estas situaciones, la primera mitad culminó con River apretando a Boca, pero finalmente ambos conjuntos se fueron al descanso con el marcador en uno.
Comenzado el segundo tiempo, el parido entró en una meseta, y se vio poco de ambos conjuntos. River, sin embargo, fue el que golpeó: después de una pifia de Nahuel Zárate, el lateral izquierdo del conjunto de Bianchi, la pelota le quedó a Manuel Lanzini, quien depositó el centro entre medio de los pies de los defensores Xeneizes, quienes tras el error de su compañero habían quedado mal parados, y fue Teófilo Gutiérrez el encargado de aumentar la cuenta para decretar el 2 a 1, que, posteriormente, terminaría siendo definitivo.
A partir de allí, Boca intentó mejorar tras esa desventaja. Trato el manejo del balón muy bien, para todos lados, pero no logró nunca profundizar e inquietar verdaderamente a Barovero, más allá de alguna que otra situación, que llegaron cuando quedaban pocos minutos para el final del encuentro.
De esta forma, el conjunto de Ramón Díaz se consagró campeón de la Copa Luis Nofal. Además, salió como el verdadero ganador de este verano, ya que de los tres Superclásicos disputados, se adueñó de dos, y, en el restante, empató. Por el lado de Boca, quedó la impresión de que tanto el plantel como su director técnico deberán seguir trabajando en la puesta a punto del equipo, con el fin de empezar de la mejor manera el Torneo Final 2014.

Foto: Infobae
No hay comentarios.:
Publicar un comentario